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La dieta del arroz

 

Ingredientes:

Arroz integral normal (por ejemplo, de cultivo ecológico, para evitar productos químicos). Existe arroz rojo, también sirve. No usar otros arroces.

Sésamo crudo (el normal, no el negro). No comprarlo ya tostado.

Sal marina gruesa (buscar una marca que no lleve productos químicos añadidos, como antiaglomerantes). Otra opción excelente es la sal del Himalaya.

Modo de preparación:

La sal se tuesta en una sartén hasta que los cristales, en vez de ser transparentes, se vuelven opacos. Puede que chisporroteen, significa que ya están. La sal se muele con mortero y mazo hasta convertirla en polvo. Se puede preparar una cantidad de la que se va cogiendo poco a poco, no hay que prepararla en cada comida.

El sésamo se tuesta en una sartén sin aceite. Los granos no deben ponerse negros, simplemente más oscuritos, doraditos. Hay que removerlos continuamente en la sartén (por ejemplo con una paleta de madera, para no rayar la sartén). El sésamo está listo cuando empieza a chisporrotear, a saltar, y sale un aroma muy bueno.

Primero, el arroz se lava una o dos veces. Se pone a calentar el agua y se deja tapada desde el principio. Se echa el arroz cuando el agua está hirviendo y se deja todo tapado hasta terminar la cocción (hasta 30 minutos o más, dependiendo del arroz) y quedar el agua absorbida. El arroz debe estar cocido del todo, no más. Es importante no pasarse de tiempo porque no se deben abrir los granos de arroz. Después de apagar el fuego, dejar unos minutos en reposo, siempre tapado. (Se admite el uso de una arrocera.)

Se pone la cantidad de agua justa para que el arroz la absorba totalmente o, si sobra un poco, la vaya absorbiendo después de la cocción. Es cuestión de ir probando la cantidad ideal para la clase de arroz que se vaya a gastar. Lo clásico son 4 vasos de agua por cada 2 vasos de arroz, pero puede variar. Otra técnica es echar la cantidad de agua necesaria para que el arroz esté cubierto, y luego un dedo más.

El sésamo se muele a la hora de comer, pero no tan fino como la sal, sino algo intermedio. Luego se mezcla con la sal molida, obteniendo una mezcla llamada gomasio (no comprar gomasio ya preparado; es muy inferior porque no ha sido preparado por uno mismo, ni se ha preparado siguiendo las pautas de esta dieta. La cantidad de sal depende del gusto de cada uno. Dicen que el gomasio comercial lleva 10 partes de sésamo y 1 de sal, pero si uno quiere menos sal, no pasa nada. Se puede incluso hacer la dieta del arroz sin sal. La sal del Himalaya es buenísima, por los elementos que contiene.

Para obtener el máximo efecto depurativo, durante la dieta del arroz no se puede comer nada más que el arroz con el gomasio casero, ni beber nada más que agua hervida.

En esta dieta no se ingiere ningún líquido más que agua que haya sido hervida tapada durante un breve tiempo. Después se puede guardar en el frigorífico o calentita en un termo, es igual. Otra vez: "bebe tu comida y come tu bebida". Es decir, masticar el agua como si fuera comida sólida. De este modo se mezcla bien con la saliva, etc.

De ser posible, comer con las manos. Se coge algo de arroz con las manos y se moldea hasta formar una bolita que se rebosa con el gomasio. El motivo por lo de comer con las manos es porque, al moldear las bolitas, los granos de arroz ya se van rompiendo. El contacto con la comida también estimula el sistema digestivo.

Es importante comer lentamente. "Bebe tu comida y come tu bebida". En otras palabras, ir masticando muy bien, mezclando con la saliva, hasta que todo se vuelve líquido, como una especie de leche de arroz, y sólo entonces tragarlo. De este modo la saliva puede cumplir su función de predigerir los hidratos de carbono que componen principalmente el arroz, ahorrándole trabajo al estómago y facilitando la asimilación de los nutrientes. La saliva también es un antibiótico natural. Al masticar mucho la comida, ésta adopta la temperatura del cuerpo. Además, cuando uno mastica mucho la comida, aprecia mejor los sabores y el acto de comer se convierte en un placer, no en un acto mecánico. Es bueno comer tranquilamente, sin estrés, en un ambiente de paz y tranquilidad. Comer calladito o hablar de cosas agradables, pero nunca discutir o hablar sobre problemas o asuntos negativos.

Esta dieta no tiene por qué estreñir. El truco está en cocer bien el arroz, que los granos estén bien cocidos y ya no estén duros y secos por dentro.

No hace falta beber mucho. Al masticar la comida tanto, uno la convierte en líquida y de este modo ya está bebiendo. Beber lo mínimo durante la comida, y un poco después, para limpiar la boca y quitar el sabor de la comida.

La duración mínima de esta dieta es de 3 días, porque es el tiempo que suele tardar la comida ingerida antes de iniciar la dieta del arroz en pasar completamente por el sistema digestivo. El segundo día puede ser duro, hay que superarlo y entonces ya no habrá problemas para seguir. Para mejores resultados, 7 días o, si uno se anima, 21 días (incluso se puede hacer durante más tiempo).

 

 

Last updated on August 3, 2009.